martes, 22 de septiembre de 2009

andrés

Andrés se embriagó otra vez el fin de semana. Eso no es novedad, ni algo raro.

Andrés vive con su madre y su hermana. Ellas como que no lo quieren mucho, su homosexualidad es un gran problema para ellas, un serio problema. Su vida ha estado marcada por el silencio, la discreción y el miedo de mostrarse. Pero cuando salió del closet no hubo puerta que lo volviera a encerrar. Creció en la ciudad, ama la cuidad. Es muy inteligente en cuestiones académicas, tiene habilidades de aprender rápido, pericia, intuición...

Los hombres en su lista es amplia al igual que su mente. Es activista, lucha por los derechos de la homosexualidad y se relaciona con cuestiones de arte, performance, danza... es donde se libera, donde deja salir toda la ira, todo el odio y todo el amor. No es expresivo, pero posee buenos sentimientos. Es crudo, real, frío, concreto, sensible pero también rudo. Pudiera se concho en algunas ocasiones.

En el amor, cree cosas que no deja mostrar; prefiere pensar en ello como sólo sexo o fiesta, ya que uno de sus grandes temores es el compromiso. El sexo es muy importante en su vida. Muy importante. Muy importante. Suele tomar y vivir en la fiesta. La Fiesta.

Dentro de todo busca algo perdido o que nunca ha tenido. Tiene esperanzas dentro de su corazón de encontrarlo. Pero no sabe buscar en dónde, se enreda, se cierra y grita.

Andrés y Gabriel se hicieron amigos en la Universidad por una cuestión de intereses para colarse en la fila para entrar a una soda. Así se conocieron. Son amigos por mucho tiempo. Han vivido cosas juntos. Han llorado juntos, han reído juntos, se han odiado...

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