Gabriel fue al cine, pero ésta vez fue diferente. Como siempre cambió la ropa en el último momento, pero siempre lo contempla dentro del tiempo. Salió del apartamento. Por tres pasos lo dejó el bus que lo dejaría cerca del centro comercial. Corrió un poco, pero de igual manera lo dejó el bus. Ni modo, caminar y para no perder la función de 6.15, mejor tomar un taxi. Tomó un taxi, le hizo una pregunta al taxista y se asustó, pero hasta una recomendación le dió el señor, le dijo: compre muchas palomitas de maíz y coma.
Llegó al lugar. Compró el boleto. La película La propuesta. Mientras tanto, dar una vuelta mientras empieza porque como siempre le sobró excesivo tiempo, una vuelta por aquí, otra por allá. Entró a una tienda donde podría comprar alguna tontería, pero no había nada que le gustara. Antes de entrar al cine notó, en los pasillos del centro comercial, que muchas manos caminaban agarradas, muchas manos en pares. Nunca se había percatado de ello, pero es que este día él lo notaba mucho. Por fin entró a las salas de cine. Unas palomitas medianas dulces y una soda sin cafeína. Entró y ahí estaba. Sí, ahí estaba un asiento vacío y otro a la par, vacío también. Se sentó Gabriel. Se sentó y tuvo miedo. Una pareja a la derecha y una familia a la izquierda. Risas la películas, algunas lágrimas como siempre.
Los créditos de la película suben, mientras tanto la gente sale. Gabriel salió y caminó por el Centro Comercial hacia la salida. Vió una pareja de gays conocidos y lo extrañó, como nunca. Tomó un taxi de regreso, la dirección de regreso fue confusa, no se la pudo decir bien al taxista, pero al fin llegó. Lloró antes de entrar al apartamento. Llamó a Andrés y lloró explicandole lo que sucedió. Terminó la llamada, entró al aparta, cerró la puerta y lloró detrás de ella. Luego se levantó, puso música y terminó su historia: no está preparado para ir sólo al cine, no está preparado para caminar sólo.
domingo, 11 de octubre de 2009
jueves, 8 de octubre de 2009
no ilusiones
Gabriel aprendió a que a veces no necesita ilusiones.
Gabriel fue de paseo, gabriel conoció a alguien en un funeral, gabriel tuvo una oportunidad con un mae que le gustaba, gabriel se reencontró con su amor, gabriel habló con su no amor. Gabriel tiene los sentimientos más complicados que un hombre puede tener porque no tiene claro exactamente muchas cosas, que no sabe ciertamente cuáles son. Gabriel es enredado, por eso terminó con él, pero por eso también quiere regresar con él, aunque sabe en lo profundo de su alma que no es lo correcto, porque Gabriel sabe qué es lo correcto y qué no lo es, pero nunca sigue sus instintos tanto como quisiera. Gabriel necesita aprender que en momentos importantes de su vida no necesita tener ilusiones, porque esas ilusiones lo ilusionan y como siempre terminan en desiluciones. Terribles desiluciones.
Felipe decidió continuar teniendo ilusiones.
Felipe necesita volver a creer. Él nunca a dejado de sentir la necesidad de ilusionarse y pensar que tal vez, en algún momentos pueda regresar al lugar donde se siente cómodo. Las ilusiones para Felipe son secretas, pero concretas, reales, podríamos decir que hasta medibles. Felipe saber lo que quiere... pero a veces eso no es lo mejor, porque saber lo que uno quiere implica un camino que a veces no es el mejor camino o el más fácil, pueda que se traduzca en algunas lágrimas demás, más de las que ya merece el momento y las circunstancias. Felipe decidió continuar con sus ilusiones aunque sean mas secretas que la de Gabriel y menos que las de andrés.
Andrés no acaba de tener sus ilusiones.
Andrés es silencioso y no quiere contar ciertas cosas que no deben ser contadas. Pero todos sabemos claramente cuáles son las ilusiones de Andrés, todos sabemos que busca ese amor que no ha llegado a su vida y por el cuál sueña en algún lugar del este pequeñito país. En algún momento Andrés pensó que era él, si que era él. Pero él es un idiota y prontamente o no Andrés se dió cuenta. Para su bien o su desgracia, ya que el momento mágico duró muy poco... muy poco. Sin embargo, Andrés continúa teniendo esperanzas. Andrés sabe que anda en algún lugar, pero tiene miedo de no encontrarlo y de dejar de ilusionarse por buscarlo. A veces, Andrés se pierde tratando de encontrarlo.
Gabriel fue de paseo, gabriel conoció a alguien en un funeral, gabriel tuvo una oportunidad con un mae que le gustaba, gabriel se reencontró con su amor, gabriel habló con su no amor. Gabriel tiene los sentimientos más complicados que un hombre puede tener porque no tiene claro exactamente muchas cosas, que no sabe ciertamente cuáles son. Gabriel es enredado, por eso terminó con él, pero por eso también quiere regresar con él, aunque sabe en lo profundo de su alma que no es lo correcto, porque Gabriel sabe qué es lo correcto y qué no lo es, pero nunca sigue sus instintos tanto como quisiera. Gabriel necesita aprender que en momentos importantes de su vida no necesita tener ilusiones, porque esas ilusiones lo ilusionan y como siempre terminan en desiluciones. Terribles desiluciones.
Felipe decidió continuar teniendo ilusiones.
Felipe necesita volver a creer. Él nunca a dejado de sentir la necesidad de ilusionarse y pensar que tal vez, en algún momentos pueda regresar al lugar donde se siente cómodo. Las ilusiones para Felipe son secretas, pero concretas, reales, podríamos decir que hasta medibles. Felipe saber lo que quiere... pero a veces eso no es lo mejor, porque saber lo que uno quiere implica un camino que a veces no es el mejor camino o el más fácil, pueda que se traduzca en algunas lágrimas demás, más de las que ya merece el momento y las circunstancias. Felipe decidió continuar con sus ilusiones aunque sean mas secretas que la de Gabriel y menos que las de andrés.
Andrés no acaba de tener sus ilusiones.
Andrés es silencioso y no quiere contar ciertas cosas que no deben ser contadas. Pero todos sabemos claramente cuáles son las ilusiones de Andrés, todos sabemos que busca ese amor que no ha llegado a su vida y por el cuál sueña en algún lugar del este pequeñito país. En algún momento Andrés pensó que era él, si que era él. Pero él es un idiota y prontamente o no Andrés se dió cuenta. Para su bien o su desgracia, ya que el momento mágico duró muy poco... muy poco. Sin embargo, Andrés continúa teniendo esperanzas. Andrés sabe que anda en algún lugar, pero tiene miedo de no encontrarlo y de dejar de ilusionarse por buscarlo. A veces, Andrés se pierde tratando de encontrarlo.
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